martes 5 de octubre de 2010

Los funcionarios nacionales Yago Di Nella y Alberto Calabrese, junto a Guillermo Arquati de la Asociación Betania debatieron en Tucumán.

Los funcionarios nacionales Yago Di Nella y Alberto Calabrese, junto a Guillermo Arquati de la Asociación Betania debatieron en Tucumán. Actividad organizada por el IEPA y la Facultad de Psicología


La droga se instala en la sociedad cuando encuentra condiciones sociales y ambientales, pero el problema de las adicciones excede a lo que se consume y para resolverlo hay que poner la mirada en las situaciones críticas que afectan a muchos sectores de la población. A esta conclusión arribaron los tres expertos que el jueves pasado debatieron en la Facultad de Psicología de la UNT sobre las políticas públicas en materia de asistentes a los drogadependientes. Como síntesis, los expositores coincidieron en que no habrá salud mental, sin inclusión social.


Guillermo Arquati, director de la Asociación Betania de Salta; Alberto Calabrese, coordinador de la Comisión Nacional de Políticas Públicas en Adicciones; y Yago Di Nella, director de Salud Mental y Adicciones del Gobierno de la Nación sumaron sus miradas en una mesa panel que convocó a más de doscientos profesionales y estudiantes. La actividad fue organizada por la Secretaría de Extensión de la Facultad de Psicología y el Instituto para el Estudio de las Problemáticas Actuales (IEPA), en el marco de la carrera de Especialización en Drogodependencia de la UNT.


Al momento de las exposiciones, Arquati aseguró que durante muchos años la única política pública en materia de adicciones fue, precisamente, la no definición de acciones estatales. En esa línea argumental, el referente de Betania, sostuvo que la ONG ocuparon los espacios vacíos. “Su trabajo fue evolucionando. Tuvieron en un principio un rol marginal cubriendo lo que el Estado no hacía. En un segundo momento vivieron una expansión a partir de una política pública que priorizó la capitación de los recursos humanos, lo que significó una bisagra en la temática ya que hasta ese momento solo se teorizaba. Entonces, cobró importancia el modelo de comunidad terapéutica. Hoy tenemos que avanzar para terminar con la idea que la comunidad, las ONG y el Estado se excluyen. Es necesario sumar”, sostuvo.


Calabrese, en tanto, remarcó que en el debate sobre las adiciones se suele externalizar el problema y poner la carga sobre la droga como si fuera “un enemigo público”. “Esto permite desincriminarse de la responsabilidad social en la producción de los hechos que se pretenden combatir. “Logramos cambiar el paradigma, cuando incluimos a los actores con un rol protagónico, e integrar al tratamiento de la temática. Además de la salud, planteamos que es necesario considerar a la educación y a la justicia. El desafío es dimensionar las sustancias que se consumen con un basamento ideológico: las adicciones se instalan en sociedades de carencia. Es necesario generar acuerdos que ayuden a la población a superar consumos que apropian su voluntad. Para esto es importante la convivencia, la seguridad, el compromiso y protagonismo de todos los actores”, dijo el funcionario nacional.


A su turno, Yago Di Nella destacó la importancia de incorporar a las adicciones en la agenda pública. Según el funcionario nacional, el Estado decidió priorizar la atención de las adicciones como una temática socio sanitaria en la que resulta prioritaria la formación de recursos humanos capacitados. En este punto, destacó que debe pensarse en profesionales que puedan trabajar en la comunidad con dispositivos específicos de intervención, ya que las personas viven en comunidad y recurren a las instituciones en los casos en que la enfermedad ya está instalada. También señaló que hay que definir estrategias de atención primaria de la salud. “Todos los profesionales deben ser sanitaristas y conocer la legislación sobre todo en el punto de defender que la internación es una situación de excepción”, explicó. Por ultimo, señaló la relevancia de la voluntad del paciente en cualquier tratamiento. Criticó el accionar de la justicia que dicta órdenes compulsivas de internación. “No es una orden de tratamiento si no de confinamiento. La justicia genera "formas de tratamiento" que consolidan la exclusión. Obligan a tratarse a alguien que no quiere hacerlo y trasladan el fracaso a las comunidades terapéuticas”, argumentó.


lunes 4 de octubre de 2010

Sabado 02/9/10 en Somos Todos Diferentes


Para escuchar el programa, haz click aqui: 02 10 2010 Somos Todos Diferentes .mp3

Nos visitaron en el piso:

- Adrian Hernandez adelantandonos las canciones de su show del 03/10 y de su nuevo disco proximo a salir
- Luciana Litvin, nuestra locutora de lujo y "enamorada de Honorio" para hablarnos de la ley de Medios, la marcha y la importancia de las mujeres en los medios.
- Edith Iraola hablando del trabajo que hacen a traves de su fundacion con los chicos de la villa "La cava "

Desarrollan una vacuna local contra el HPV

En la Argentina, todos los años mueren 2000 mujeres por cáncer de cuello de útero y se registran 5000 casos nuevos de la enfermedad. Los responsables, como también del cáncer de vulva y vagina, de pene y de ano, son los virus del papiloma humano (HPV, según sus siglas en inglés). Y aunque desde hace aproximadamente tres años los médicos cuentan con dos vacunas efectivas para prevenirlos, su administración en el país es muy baja. El motivo: cuestan entre 400 y más de 1000 pesos cada una de tres dosis.

Sin embargo, gracias a un notable avance realizado por un equipo de investigadores del Conicet y el Instituto Leloir, estas vacunas en el futuro no sólo podrían producirse con tecnología made in Argentina , sino también a precios mucho más bajos.

"Las inmunizaciones actuales tienen muy altos costos de producción porque se fabrican en células eucariotas [de animales] -explica el doctor Gonzalo de Prat Gay, director del Laboratorio de Estructura, Función e Ingeniería de Proteínas de la Fundación Instituto Leloir-. Es más económico producir proteínas recombinantes con bacterias."

Prat Gay, Leonardo Alonso y su equipo vienen estudiando cómo puede variar la función de las proteínas de acuerdo con su estructura tridimensional (la forma en que se pliegan) desde hace muchos años, y concibieron una forma de producir la inmunización completamente distinta de la actual: lograron ensamblar a partir de sus componentes una partícula idéntica al virus HPV... pero vacía; es decir, sin la información genética. Cuando la detecta, el sistema inmunológico "cree" que está frente a un virus, pero éste no puede replicarse ni propagarse.

"Nuestro sistema inmunológico reconoce la parte del HPV que envuelve los genes, la «cápside» -explica el científico-. Está formada por dos proteínas, pero se vio que con la mayoritaria ( virus large particle o VLP) se puede armar algo así como un «seudovirus». En las vacunas actuales, esto sale ya «armado», porque las células son el lugar donde naturalmente se replican los virus. Las bacterias fabrican la proteína, pero «planchada». El hito tecnológico consistió en transformarla en esta molécula gigante a través de un proceso químico y de folding [plegado]."

Hasta ahora, las pruebas en animales muestran que la respuesta inmunológica que se obtiene con esta tecnología, la cantidad de anticuerpos que produce, es igual a la que se logra con las otras inmunizaciones y que tiene un 99% de efectividad.

"Aunque todavía está en etapa preclínica, se puede anticipar que este grupo ha logrado un desarrollo antigénicamente muy potente; es decir, que es muy capaz de producir anticuerpos -afirma el doctor Silvio Tatti, profesor de ginecología de la Facultad de Medicina de la UBA y director del Programa de Tamizaje y vacunación contra HPV del Hospital de Clínicas, además de asesor del proyecto-. El secreto industrial no es sintetizar la proteína, sino lograr la tridimensionalidad o, en otras palabras, que tome forma humana. Es un esfuerzo enorme, que requiere un gran conocimiento."

Para poder llevar este desarrollo al mercado -si es posible, a través de la asociación con una empresa farmacéutica argentina- Alonso, Prat Gay y otros investigadores fundaron un emprendimiento biotecnológico, XBio SA, que fue posible gracias a la activa participación de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el Conicet, y un grupo de pequeños inversores que apostó a esta iniciativa en etapas tempranas.

Según explica el doctor Tatti, la lesión preneoplásica no discrimina por nivel socioeconómico. Si hay una intervención médica, se evita la progresión de esa lesión a cáncer de cuello de útero. "En cambio, en las mujeres sin acceso a la salud, sin educación, la enfermedad preinvasora, que se da a los 28 años, en promedio, continúa su curso hacia el cáncer, que se presenta alrededor de los 45 años", detalla el especialista.

"El HPV es un problema mayúsculo en las mujeres de bajos recursos, porque las que están en mejor situación económica acceden a los controles y pueden detectarlo a tiempo -comenta Prat Gay-. De allí la importancia de desarrollar vacunas de segunda generación: igualmente eficaces, pero más económicas."

Y enseguida concluye: "Nuestro laboratorio viene realizando descubrimientos que se fueron plasmando en publicaciones internacionales de alto impacto. Esta acumulación de conocimiento se puede traducir en desarrollos tecnológicos. En mi opinión, no existe ciencia básica o aplicada, sino ciencia de calidad. Lo demás depende, en gran medida, del interés de las empresas por tomar esos conocimientos y transformarlos en productos. Este es un buen momento, porque los márgenes de los negocios tradicionales se reducen y comienza a haber interés en las inversiones en tecnología, en las que el valor agregado y los márgenes de posibles ganancias son muy altos."

Nora Bär

sábado 2 de octubre de 2010

El desafío de reemplazar las drogas por un proyecto de vida

Sábado 2 de Octubre de 2010 | Yago Di Nella afirma que la internación puede convertirse en privación de la libertad. El director nacional de Salud Mental y Adicciones sostiene que las drogas no son la causa excluyente de la delincuencia juvenil.

Aunque la realidad a veces indique lo contrario, se niega a asociar -de buenas a primeras - las drogas con la delincuencia juvenil. "Que estén juntas no significa que una sea producto de la otra", rebate el psicólogo Yago Di Nella. El director nacional de Salud Mental y Adicciones también critica el facilismo de la internación. "No es la solución, sólo es necesaria muy pocas veces y por un tiempo corto cuando hay intoxicación, por ejemplo", advierte. Pero además señala que si este recurso es usado inadecuadamente puede convertirse en "una privación de la libertad". Para él, la solución pasa por un tratamiento integral.

Derechos humanos
Con un pensamiento atravesado por los principios de los derechos humanos, a los que debe en gran parte su formación, Di Nella vino a Tucumán ayer para participar de la mesa panel sobre "Políticas públicas en asistencia de las adicciones", organizada por la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Antes visitó al secretario de Salud,Fernando Avellaneda, para conocer y apoyar los proyectos de prevención de la drogadicción que lleva a cabo la Provincia.

En conversación con LA GACETA, Di Nella destacó que la Nación da apoya a las provincias con proyectos de reforma y mejoramiento de los procesos de atención en salud mental y adicciones como lo tiene Tucumán. Para este rionegrino, formado en la Facultad de Psicología de Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la apuesta está en la inclusión sociosanitaria de las personas con trastornos mentales y adicciones. "Esta propuesta de Nación consiste en mejorar los servicios del primer nivel de atención para que sean accesibles a las personas con trastornos mentales y adicciones, y mejorar el segundo nivel. De esta forma, las instituciones de rehabilitación (específicas) podrían realizar un efectivo proyecto de recuperación y reinserción del adicto en la sociedad", dijo.

"Sabemos que la drogadependiencia es una problemática compleja, con temas vinculados al trabajo, a la educación, al desarrollo humano, a la familia... Por lo tanto, la respuesta también es compleja. Y una de las claves del proceso es la integración social para que la persona pueda reemplazar la sustancia por un proyecto de vida saludable. Para eso hay que trabajar en todas las esferas de su vida", añadió. Los programas de Nación justamente proponen el trabajo mancomunado entre profesionales de la Salud, de Desarrollo Social y otras áreas gubernamentales.

Un modelo de exclusión
Según Di Nella hay un motivo por el cual fracasan casi todos los tratamientos de rehabilitación: "es el hecho de que históricamente se ha operado en el campo de las adicciones por la vía de la exclusión de la persona. La idea de considerarlas peligrosas para la sociedad ha llevado a excluirlas", disparó, en clara alusión al recurso de la institucionalización.

"El problema de la internación es que puede transformarse en una privación de la libertad. Y en ese pasaje de la internación como tratamiento, a la internación como reclusión se genera más exclusión y más deterioro subjetivo del paciente. De esta suerte, la situación de la persona está mucho peor a como entró, aumenta su aislamiento vincular, su inserción laboral y cada vez tiene menos posibilidades de revertir el abandono de la escuela", sentenció.

 
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